Gratitud

Gratitud

Deja de re-clamar significa clamar al Universo que te mande más de lo mismo, de lo que tú estás odiando atraer a tu vida.

Usa tu poder mental, emocional y espiritual de manera favorable a tu objetivo y empieza a agradecer a diario todo lo bueno que tienes en tu vida.

Porque la palabra agradecer significa: hacer que la gracia baje.

Es decir, cuando tu expresas gratitud tu presencia se convierte en un imán que sólo atrae cosas buenas.

Cuando agradeces, “creas” eso que estás agradeciendo, porque ya das por sentado que aquello que sucedió y el Universo recoge tu instrucción y te obedece.

Ser gratos, tener agradecimiento, es sinónimo de humildad y de reconocimiento no sólo a otros seres, sino a la vida misma.

Hay que intercambiar queja por gratitud. Trata de no hablar negativo de ninguna persona. Intenta pasar 24 horas sin quejarte.

No hables nada negativo sobre el mundo, ni sobre nadie, sobre todo ni de ti mismo. Evita convertirte en una persona adicta a quejarse.

Verás los grandes cambios que se generan en tu vida.

Solemos estar preocupados por lo que nos falta, por lo que no tenemos y así se nos olvida agradecer todo lo bueno que ya existe en nuestras vidas; lo afortunados que somos aquí y ahora.

La energía que pones en el mundo es la misma que regresa para ti.

Piensa en ti como una antena enviando una señal y todo lo que piensas, hables y sientes viene de regreso a ti; ¿qué quieres para tu vida? Empieza a crearlo hoy.

Reconoce tus bendiciones y haz de tu vida un verdadero himno de gratitud. Cuanto más se agradece, más cosas buenas pasan.

Lee esto hasta enganchar en tu mente:

¡Lo creo, lo siento!

Lo que siento, Yo lo vibro;

Yo lo estoy atrayendo…

Comparto y agradezco …

Declaración de autoestima

Declaración de autoestima

En mi corazón yo acepto mi ser perfecto. Yo acepto la alegría que he anhelado ya se halla en mi vida. Yo acepto el amor por el yo he orado ya se halla dentro mío.

Yo acepto que la paz que he pedido, ya es mi realidad. Yo acepto que la abundancia que he buscado ya llena mi vida.

En verdad, acepto mi ser perfecto.

Yo asumo la responsabilidad de mis propias creaciones y todas las cosas que se hallan dentro de mi vida.

Yo reconozco el poder del Espíritu que se halla dentro mío y sé que todas las cosas son como tienen que ser.

En mi sabiduría acepto mi ser perfecto.

Mis lecciones han sido elegidas cuidadosamente por mi ser y ahora a través de ella en plena experiencia.

Mi sendero me lleva por un viaje sagrado con un propósito divino.

Mis experiencias se convierten en cada parte de todo lo que es.

En mi conocimiento, acepto mi ser perfecto.

Recibo a mi verdadero amor que viene para quedarse en mi vida.

Sé que soy un ser de luz, ya estoy preparada para recibir mis deseos de amor.

Sé que todos mis deseos han sido cumplidos.

 En amor a mí misma acepto mi ser perfecto.

No me lleno a mí misma de juicios y cargas innecesarias. Dios es la fuente de todo amor.

Acepto que mi pasado todo fue dado en amor.

Acepto que en este momento me llega el amor. Acepto que en mii futuro todo resulta un amor más grande. Dios es mi fuente de puro amor.

En mi ser acepto mi perfección . . .

Así sea, Así es, Así será.

 

Abro mi corazón

Abro mi corazón

Abro mis ojos y mi corazón para recuperar la verdad sobre mi vida. Resisto a la tentación de creer en las mentiras que reprimen la expresión de mi vida y de mi amor.

Busco en mis recursos interiores y tengo la fuerza de la fe para crear mis propios pensamientos y no aceptar las mentiras de otros que envenen el hoy veo lo que es y no lo que quiero ver.

Hoy oígo lo que es y no lo que quiero escuchar. Hoy recobro mi conciencia y te veo a ti Señor en todo lo perciben mis ojos, con mis oídos, con todos mis sentidos.

Ahora puedo percibirte con los ojos del amor y puedo encontrarte donde quiera que vaya y verte en todo lo que has creado.

Te veo en todas y cada una de las células de mi cuerpo, en cada emoción de mi mente, en cada persona con la que me encuentre.

Soy consciente de la belleza y la perfección de todo lo que has creado y puedo vivir en amor eterno contigo.

 Mi gratitud al creador por el poder de crear un sueño del cielo en que todo es posible. Hoy utilizo mi poder para crear mi propia vida.

Violencia generada por confinamiento

Violencia generada por confinamiento

El confinamiento ha encerrado a las víctimas de violencia de género con sus maltratadores. Estas mujeres “enfrentan dos pandemias: “la Covid-19 y la violencia machista”. El maltrato, según los expertos, se agrava en un contexto en el que víctimas y agresores no pueden salir de su domicilio, salvo para lo imprescindible, porque hay más horas de convivencia, sin posibilidad de interrumpirla con las rutinas del día a día, y “los agresores perciben impunidad y seguridad, porque el encierro dificulta salir de la relación o interponer una denuncia.

Hay cada vez más datos que indican que el abuso doméstico está comportándose como una infección oportunista, prosperando en las condiciones creadas por la pandemia.

Las razones para suponer que las restricciones impuestas contra la propagación del virus tendrían este efecto siempre estuvieron allí. La violencia doméstica siempre se incrementa cuando las familias pasan más tiempo juntas.

El aislamiento en los hogares, aunque vital para la lucha contra la pandemia, le está dando aún más poder al abusador.

Si de repente las personas tienen que quedarse en sus casas, eso le da al abusador una oportunidad inesperada para establecer las reglas alrededor de esa situación. El confinamiento ha encerrado a las víctimas de violencia de género con sus maltratadores. Estas mujeres “enfrentan dos pandemias: “la Covid-19 y la violencia machista”. El maltrato, según los expertos, se agrava en un contexto en el que víctimas y agresores no pueden salir de su domicilio salvo para lo imprescindible, porque hay más horas de convivencia, sin posibilidad de interrumpirla con las rutinas del día a día, y “los agresores perciben impunidad y seguridad, porque el encierro dificulta salir de la relación o interponer una denuncia.

Violencia entre grupos que viven bajo un mismo techo

También es frecuente el uso del término violencia intrafamiliar ya que, al margen de cómo se defina la “familia”, las conductas inapropiadas se producen en un contexto que es reconocido como “familiar”. En este artículo nos queremos referir específicamente a la conducta negligente, abuso de poder o conducta violenta (psicológica, física o sexual) que tiene lugar en el entorno social de un grupo de individuos que viven bajo el mismo techo.

En este sentido, aunque en algunas unidades convivenciales puede llegar a instalarse una dinámica de violencia crónica y multilineal, centraremos nuestra atención, no solo en las mujeres, sino también en las que podríamos considerar las víctimas más vulnerables en este tipo de escenarios, es decir, los menores y las personas de avanzada edad dependientes.

El aislamiento también ha quebrantado las redes de apoyo, dificultando aún más que las víctimas pidan ayuda o escapen.

  • El confinamiento en el domicilio puede conllevar un aumento de los casos de violencia.
  • Las autoridades deben ofrecer a las víctimas herramientas flexibles para denunciar.
  • Hacen falta más plazas en instalaciones protegidas para las víctimas.
  • Las mujeres se verán más afectadas por la crisis económica que seguirá a la pandemia.

Ante ello, la Red Nacional de Refugios pone a su disposición las 24 horas su línea telefónica para pedir ayuda, 55-56-74-96-95 en la capital y 800-822-44-60 a nivel nacional, y su directora, Wendy Figueroa, brinda una serie de recomendaciones.

Estas van en tres vías: directamente para las mujeres que han tenido episodios de maltrato o violencia previa y que estén prevenidas por si su pareja se pone agresiva, para que la sociedad reaccione y ayude a quien esté en peligro, y para que las autoridades creen un plan y garanticen la seguridad a las mujeres que van a necesitarlo.

Si eres mujer y crees que estás en riesgo:

Lo primero es aceptar que se vive una situación de violencia que puede aumentar, y no esperar a que se ordene el confinamiento; de una vez estar en contacto con quienes puedan ser una red de apoyo para ir a refugiarse o pedir ayuda en caso de una agresión.

“Aunque no se den episodios de violencia física o sexual durante el tiempo del aislamiento, es importante que las mujeres que viven con una persona agresora no minimicen la violencia que están viviendo y que reconozcan que cualquier situación, por mínima que sea, puede detonar un evento violento contra ella o sus hijos e hijas, y que puedan buscar ayuda en la primera oportunidad que tengan”, señala.

Una idea que están promoviendo es crear una “red de amigas solidarias”: armar un chat de WhatsApp con tres personas de confianza o al menos avisarles y establecer con ellas palabras clave, para que en caso necesario la mujer en riesgo se las pueda enviar rápidamente y que, si las amigas las reciben por mensaje, sepan que es momento de llamar a la policía o acudir a casa de esa mujer a auxiliarla.

Esto es importante incluso para quienes ya han estado en contacto con la Red previamente, ya que la organización suele hacer llamadas y visitas de seguimiento, pero si ahora el agresor va a estar todo el día al lado de su pareja, se va a complicar.

En estos días y tras empezar a promover la denuncia en sus redes sociales, ya han tenido un incremento del 40% de contactos, al recibir alrededor de 100 llamadas por día y 250 mensajes por escrito. Seis de cada diez, por mujeres que ya están enfrentando violencia, aunque ninguna ha necesitado huir de su casa y acudir a un refugio.

El resto, para recibir atención de contención emocional, porque muchas están viviendo con ansiedad e incertidumbre la situación, que en sus trabajos no se estén tomando medidas para protegerlas de contagios, medidas para apoyarlas en el cuidado de sus hijos, que ahora están sin ir a la escuela, o que son trabajadoras informales y no saben qué va a pasar si no tienen clientes e ingresos.

 

Cuidando la salud mental del personal sanitario

Cuidando la salud mental del personal sanitario

La incertidumbre, el estrés que conlleva la pandemia del COVID-19 en la atención médica, exige una especial atención a las necesidades de apoyo emocional del personal sanitario. Cuidarse a sí mismo y animar a otros a auto cuidarse, más aparte la serenidad para cuidar a los pacientes.

Retos a los que se enfrenta el personal sanitario durante esta crisis del CORONAVIRUS

  • Desbordamiento en la demanda asistencial. Mientras muchas personas acuden reclamando atención médica, el personal sanitario también enferma o ve a sus personas cercanas enfermar. Máxime en circunstancias como la del COVID-19 en las que los profesionales se contagian y deben guardar cuarentena o ellos mismos precisan atención médica.
  • El riesgo de infección no se detiene. Existe un mayor riesgo de contraer enfermedades temidas y transmitirlas a familiares, amigos y otras personas en el trabajo.
  • Equipos insuficientes e incómodos. El equipo puede ser insuficiente, poco confortable, limita la movilidad y la comunicación y la seguridad que produce puede ser incierta.
  • Proporcionar apoyo y atención sanitaria. Conforme aumenta la demanda y la asistencia, la angustia del paciente y las familias puede ser cada vez más difícil de manejar para el personal sanitario.
  • Gran estrés en las zonas de atención directa. Ayudar a quienes lo necesitan puede ser gratificante, pero también difícil, ya que los trabajadores pueden experimentar miedo, pena, frustración, culpa, insomnio y agotamiento.

Son reacciones esperables en situaciones de esta magnitud e incertidumbre. Comprenderlas como reacciones normales ante situación anormal contribuye a cuidarse.

Exposición al desconsuelo de las familias

La crisis del COVID-19 está exponiendo al personal sanitario a un sufrimiento intenso ante una muerte en aislamiento que tiene a las familias desconsoladas por no poder acompañar y ayudar a sus seres queridos.

Dilemas éticos y morales

La falta de medios, la sobrecarga y la propia evolución incierta de los pacientes, hacen que
en ocasiones el profesional se vea obligado a tomas de decisión complejas, en un breve tiempo, generando intensos dilemas morales y culpa.

Esto es un llamado a reconocer el trabajo de todo el equipo sanitario, que, arriesgando su vida, trata de salvar la de otros. Te invito a reflexionar sobre esto …

 

Violencia de género

Violencia de género

La violencia doméstica es el abuso físico, sexual y psicológico entre personas que conviven o mantienen una relación sentimental, por lo general ejercida por un hombre contra su pareja sexual (lo que se denomina violencia de pareja íntima)

  • La víctima suele ser una mujer, pero puede ser un hombre.
  • Pueden producirse lesiones físicas, problemas psicológicos, aislamiento social, pérdida del trabajo, dificultades económicas e incluso la muerte.
  • Los médicos pueden sospechar violencia doméstica basándose en lesiones o síntomas inconsistentes o desconcertantes, o bien en el comportamiento de la víctima y/o de su pareja.
  • El aspecto más importante es mantener la seguridad, por ejemplo, contar con un plan de huida.

La violencia doméstica puede ocurrir entre padres e hijos, hijos y abuelos, entre hermanos, así como entre parejas. Se puede apreciar entre personas de cualquier cultura, ascendencia, orientación sexual, ocupación, nivel económico, nivel educativo, formación religiosa y edad.

Maltrato físico

El maltrato físico es la forma más evidente de violencia doméstica. Puede consistir en golpes, bofetadas, patadas, puñetazos, fracturas óseas, tirones de pelo, empujones, torcedura de brazos, golpes contra algo, estrangulación, asfixia, palizas y quemaduras. La víctima también puede ser privada de alimento o de sueño. Para amenazar a la víctima u ocasionarle heridas pueden emplearse armas, como una pistola o un cuchillo.

Agresión sexual

La agresión sexual también es muy frecuente: entre el 33 y el 50% de las mujeres atacadas físicamente por su pareja también son agredidas sexualmente por esta. La agresión sexual implica las amenazas o el uso de la fuerza con el fin de obtener un contacto sexual forzado, e incluye tocamientos no deseados, manoseos, besos y violación.

Maltrato psicológico

El maltrato o abuso psicológico es muy común y con frecuencia acompaña al maltrato físico o sexual. El abuso psicológico implica cualquier comportamiento no físico que rebaja o disminuye la autoestima de la víctima o permite al que ejerce la violencia controlar a la víctima. El maltrato psicológico puede consistir en

  • Lenguaje ofensivo
  • Aislamiento social
  • Control económico
  • El agresor utiliza el lenguaje para rebajar, degradar, humillar, intimidar o amenazar a la víctima en privado o en público.
  • También puede hacer que la víctima piense que sus percepciones de la realidad son erróneas y que está loca (abuso psicológico para intentar hacer enloquecer a la víctima), o que se sienta culpable o responsable, culpándola de su relación ofensiva. El agresor puede también humillar a la víctima acerca de su comportamiento sexual y/o su aspecto físico.
  • El agresor también puede impedir que la víctima obtenga atención médica.
  • Las víctimas de violencia doméstica pueden desarrollar depresión, ansiedad o abuso de fármacos, drogas o alcohol.

Los niños que presencian violencia doméstica 

Se calcula que cada año millones de niños presencian abusos físicos o verbales en sus casas.

Estos niños pueden desarrollar problemas como:

  • Ansiedad excesiva o llanto
  • Miedo
  • Dificultad para dormir
  • Depresión
  • Retraimiento social
  • Dificultades en la escuela

También pueden auto inculparse de esta situación. Los niños mayores incluso pueden huir de casa.

Las víctimas deben recordar que la ofensa nunca está justificada y que siempre cuentan con apoyo, tanto si desean permanecer en la relación como si desean abandonarla. Las víctimas deben enseñar a sus hijos a no interferir en una pelea y cuándo y cómo llamar para pedir ayuda.

Plan de Seguridad

  • A dónde acudir en busca de ayuda (las víctimas deben tener varios posibles lugares a donde ir y una lista de personas a quienes llamar)
  • Cómo escapar (incluyendo a menudo que parezca que se realiza una tarea rutinaria que implica abandonar el hogar, como ir a hacer un recado o pasear al perro)
  • Cómo acceder al dinero (incluyendo esconder dinero en otro lugar y obtener una cuenta bancaria independiente y, si es posible, tarjetas de crédito)

Las víctimas también deben tener copias escondidas de los documentos oficiales (como certificado de nacimiento de los niños, tarjeta de la seguridad social, de seguros y los números de las cuentas bancarias). Debe tenerse una bolsa preparada con el equipaje mínimo y escondida para llevarla en caso de tener que dejar el domicilio rápidamente.

A veces, la única solución es abandonar permanentemente esa relación ofensiva, porque la violencia doméstica suele continuar, sobre todo si el agresor es muy agresivo. También, aun cuando el maltrato físico disminuya, el psicológico puede persistir.

La decisión de abandonarlo todo no es ni sencilla ni fácil. A menudo, las víctimas se sienten incapaces de abandonar una relación abusiva por muchas razones, como el miedo a lo que hará el agresor una vez que se vayan y el hecho de depender económicamente del agresor.

Cuando la pareja agresora se percata de que la víctima ha decidido marcharse, aumenta el riesgo de que se produzcan lesiones más graves e incluso riesgo de muerte. En este momento, las víctimas deben tomar medidas adicionales que la proteja a ella y a los niños. Por ejemplo, pueden obtener una orden de restricción o protección, aunque dicha orden no garantiza la seguridad.